Diseño gráfico y web en Córdoba (España)

Anatomía de un logotipo (y III)

Los diferentes tipos de logo

Esta es la tercera y última entrega que desde Hurra! vamos a dedicar al maravilloso mundo de los logotipos (no maravilloso en el sentido de algo inexplicable que no obedece a las leyes naturales, aunque haya logos cuya existencia es inexplicable y no obedecerían las leyes del buen gusto si las hubiera; más bien en el sentido de asombroso). En esta ocasión vamos a tratar uno de los aspectos que más confusión crea, incluso entre profesionales.

¿Cuáles son los diferentes tipos de logotipo que hay?

Un logotipo, estrictamente hablando, solo está formado por texto, por letras, por tipos; vamos, por palabras, acrónimos, siglas; pero en general llamamos logotipo a todo símbolo gráfico peculiar que sirve para representar una empresa, una marca, un producto o una asociación del carácter que sea (las asociaciones criminales también tienen logos, ¿o qué os pensabais?) tal y como vimos en nuestro bonito blog en la primera entrada de esta épica trilogía.

Los diseñadores, que somos muy nuestros para nuestras cosas, hablamos de cuatro clases o tipos de logos.

LOGOTIPO

Como acabamos de decir, logotipo, estrictamente hablando, es un signo gráfico creado con tipos. Hay muchas marcas, con logotipos muy pregnantes (podréis descubrir qué significa este palabro en la entrada anterior de esta trilogía), que tienen un logotipo elaborado exclusivamente con texto: Coca Cola, Google, Zara…

 

 

ISOTIPO

Aunque pudiera parecer que la palabra isotipo proviene del latín (lo que nos gusta una buena etimología), y que su traducción sería “del mismo tipo” o “de la misma clase”, la vedad es que, al parecer, es un acrónimo de International System of Typographic Picture Education (Sistema Internacional de Educación a través de Imágenes Tipográficas, o algo similar). Un sistema de educación a través de símbolos que resultó fundamental en la evolución del diseño gráfico. Un isotipo es la parte simbólica o icónica en la representación de una marca. En ocasiones el isotipo sirve de apoyo en el sistema gráfico de una marca, en otras, el isotipo es la representación más popular de la misma. Ese es el sueño de toda marca: que su imagen sea tan sencilla y directa que el uso de palabras (incluso del mismo nombre de la marca) sea innecesario. Pensemos en Apple.

Existen diversos tipos de isotipos (se está quedando un post lleno de expresiones horrísonas), tales como el monograma, el anagrama, el pictograma…

 

ISOLOGOTIPO

Esta variante resultaría de la asociación de un logotipo y de un isotipo. Ambos elementos juntos y revueltos en una unión indisoluble. No funcionan por separado, y, aunque haya una parte legible, al descontextualizarla pierde todo su sentido. Tenemos sabrosos (y calóricos) ejemplos como Pizza Hut, Burger King, Starbucks…

 

IMAGOTIPO

Término que proviene de la unión (¡ahora sí!) de “imagen” y “tipo”. Un imagotipo consta de una parte icónica o simbólica y de otra textual, que puede estar compuesta por una o varias palabras, unas iniciales, un acrónimo, etc. En esta ocasión ambos elementos están juntos, pero no revueltos, y hay marcas en las que ambos elementos pueden llegar a funcionar por separado. Algunos ejemplos estilosos pudieran ser Adidas, Lacoste, Chanel…

 

 

Así es que ya sabéis: aunque para economizar empleemos (nosotros los primeros) la palabra logotipo a diestro y siniestro sin mirar ni el cómo ni el dónde, existe esta práctica clasificación que los ordena y los categoriza según su estructura.

Con esto damos por finalizada nuestra trilogía sobre la anatomía del logotipo. Si no habéis tenido suficiente, os citamos la semana que viene; mismo sitio, misma hora, nueva trilogía…